jueves, 28 de noviembre de 2013

El punto de partida del concepto

Las "necesidades educativas personales" (NEP) es un concepto nacido en mi tesis doctoral, que trata de dar respuesta a la urgencia de completar la visión inclusiva de la educación dotándola de un verdadero significado.
Surge a raíz de la idea de que las nociones de NEE (necesidades educativas especiales) y NEAE (necesidades específicas de apoyo educativo) propuestas y seguidas hasta el momento suponen un lastre a la hora de comprender el sentido inclusivo de la educación.
Procuramos avanzar hacia un paradigma educativo que tome como referencia la diversidad del alumnado. Sin embargo, seguimos señalando como diversidad lo "diferente", lo ajeno, lo distinto a un nosotros de forma media que no existe... Vemos y nos basamos en fantasmas para educar.
  • Entendemos como "especiales" unos determinados alumnos... ¿Acaso los demás son menos especiales? Lo mismo ellos que sus necesidades educativas...
  • Indicamos que ciertos estudiantes tienen "necesidades específicas de apoyo educativo"... ¿Los demás las tienen inespecíficas?
Clasificamos y clasificamos... Mediante leyes, mediante manuales de diagnóstico... Encasillamos, etiquetamos, señalamos... y a veces parece que nos quedamos a gusto. Ya sabemos quiénes son, ya sabemos qué necesitan, ya sabemos qué hacer. ¿De verdad?

No nos damos cuenta de que resulta imposible etiquetar a cada persona. Porque cada persona, no sólo aquellas que se salen de esa media fantasma, es diferente. No únicamente quienes destacan por debajo o por arriba. Los "del montón" también cuentan. Todos son importantes. Todos necesitan cosas distintas. Todos tienen sus NEP.

3 comentarios:

  1. Hola Alba.
    He llegado hasta este blog gracias a un artículo que leí en ABC.es sobre el Efecto Pigmalión y quiero darte la enhorabuena por tu enfoque y por prestarle la importancia que realmente tiene. Con esto me refiero a las terribles consecuencias del mismo, ya que creo que hasta el momento no se le ha dado el peso que merece, tanto en el entorno educativo, como en el familiar. En estos momentos, mi actividad gira en torno a este concepto, englobado dentro de otras consecuencias y procesos que suman importancia al citado y archiconocido Efecto Pigmalión.
    Espero que algún día podamos intercambiar impresiones y charlar sobre los caminos a seguir para concienciar o concientizar , como decía Freire, a las personas que tienen en sus manos algo tan importante como la “vida” de un niño/a.
    Enhorabuena de nuevo.
    Un cordial saludo.
    Javier Bolaños

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  2. Me siento orgulloso de haber sido parte activa en el nacimiento de un concepto tan fecundo y necesario para una educación de equidad (sin la cual la calidad es algo vacío, o al menos muy pobre). No tener en cuenta las NEP es, de suyo, sinónimo de despersonalización. NO ES ALGO INOCUO NI INDIFERENTE. Saludos.

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  3. Me encantó leer esto, me siento, de algún modo feliz, porque estoy terminando mi tesis y justamente, escribiendo sobre esto, pensando también que las necesidades educativas son personales, todos tenemos alguna necesidad en algún momento.Ni siquiera debiera hablarse de escuelas abiertas a la diversidad, porque no podría ser de otro modo. Si es lo propio de la naturaleza humana, no?

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