viernes, 29 de noviembre de 2013

Desvinculando lo "especial"

Partiendo de la idea de que cada alumno tiene sus propias NEP, distintas de las de sus compañeros, sus propios intereses, motivaciones, pensamientos, creencias, ideales, sueños, estilos de aprendizaje, competencias, capacidades, etc., y que todos los estudiantes son especiales, consideramos que la educación inclusiva no puede estar completa sin este concepto, sin esta visión, sin esta idea... No puede permitir que se siga señalando como diferente o especial lo ajeno a esa media fantasma de la que hablábamos. Diferentes somos todos.

La educación inclusiva no debe seguir doblegándose ante los últimos atisbos de la educación especial (entendida como sistema segregador y vía paralela a una Escuela para Todos). Porque todos los niños tienen derecho a ir a la misma escuela. A estar con sus vecinos, sus primos, sus amigos... A estar simplemente donde quieran. A ser quienes son y no ser señalados, separados o etiquetados. 

Esto no significa que los profesores de esta rama, o la labor de los profesionales del ámbito de la educación especial, deban desaparecer. Todo lo contrario: su labor cobra más valor e importancia que nunca, pero dentro de los centros ordinarios. Ellos son los expertos que deben seguir valorando y diagnosticando a los estudiantes, y orientando, aconsejando y apoyando a los maestros dentro y fuera de clase.

Un maestro no puede conocer cada dificultad, pero sí las dificultades de sus alumnos, de las necesidades educativas personales que presentan día a día. Para dificultades más específicas siempre deberá contar con el asesoramiento de un experto. 

No obstante, sea como fuere, si queremos cambiar la mentalidad hacia una visión verdaderamente inclusiva de la educación, no podemos seguir refiriéndonos a ciertas personas como alumnos con NEE o NEAE. Porque todos son especiales, porque todos tienen sus propias necesidades específicas de apoyo educativo (quien más o quien menos necesitará un apoyo determinado para poder aprender), porque todos tienen sus propias NEP.

jueves, 28 de noviembre de 2013

El punto de partida del concepto

Las "necesidades educativas personales" (NEP) es un concepto nacido en mi tesis doctoral, que trata de dar respuesta a la urgencia de completar la visión inclusiva de la educación dotándola de un verdadero significado.
Surge a raíz de la idea de que las nociones de NEE (necesidades educativas especiales) y NEAE (necesidades específicas de apoyo educativo) propuestas y seguidas hasta el momento suponen un lastre a la hora de comprender el sentido inclusivo de la educación.
Procuramos avanzar hacia un paradigma educativo que tome como referencia la diversidad del alumnado. Sin embargo, seguimos señalando como diversidad lo "diferente", lo ajeno, lo distinto a un nosotros de forma media que no existe... Vemos y nos basamos en fantasmas para educar.
  • Entendemos como "especiales" unos determinados alumnos... ¿Acaso los demás son menos especiales? Lo mismo ellos que sus necesidades educativas...
  • Indicamos que ciertos estudiantes tienen "necesidades específicas de apoyo educativo"... ¿Los demás las tienen inespecíficas?
Clasificamos y clasificamos... Mediante leyes, mediante manuales de diagnóstico... Encasillamos, etiquetamos, señalamos... y a veces parece que nos quedamos a gusto. Ya sabemos quiénes son, ya sabemos qué necesitan, ya sabemos qué hacer. ¿De verdad?

No nos damos cuenta de que resulta imposible etiquetar a cada persona. Porque cada persona, no sólo aquellas que se salen de esa media fantasma, es diferente. No únicamente quienes destacan por debajo o por arriba. Los "del montón" también cuentan. Todos son importantes. Todos necesitan cosas distintas. Todos tienen sus NEP.